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Antonio Prieto, fundador y Director
de Centro Social Tio Antonio:
" Lo normal seria contar que un sentimiento me
llevó a hacer todo esto y que vine preparado
para actuar; que un día mandé todo al
carajo porque ante la visión de la injusticia
no pude apartar la mirada y cambié de vida; pero
la realidad es que todo se debe a una tormenta, así
de simple y así de complicado. Aquel día
no quería ir al reparto de Las Mercedes, a 12
Km de León, al norte de Nicaragua. Insistí
varias veces que me quedaba en un hostal en la ciudad
pero acabe allí, en una casa sin terminar, en
la peor cama que había dormido en mi vida y más
perdido que nunca. Para llegar a las Mercedes has de
desviarte de la carretera y sortear en coche unos cuantos
socavones cuyo tamaño y número depende
de lo que haya llovido esos días. Si vas andando
desde la carretera principal es más o menos es
1 Km andando por una senda de árboles, campos
y alguna casa; un trayecto que al anochecer para quien
es forastero es un tormento, pero que para los locales
, como si de gatos se tratara, es una carretera más.
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"...y sortear en coche
unos cuantos socavones cuyo tamaño y número
depende de lo que haya llovido esos días..." |
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"...las condiciones
de vida no son las que nosotros consideraríamos
mínimas: las casas en una gran mayoría
se componen de bloques, maderas y planchas de
cinc, tienen suelo de tierra o cemento..."
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El paisaje es muy verde, un verde que en Europa no
conocemos, el de las inmensas hojas de los bananos.
Uno se sentiría en un lugar privilegiado si no
fuera porque fuera de la naturaleza, las condiciones
de vida no son las que nosotros consideraríamos
mínimas: las casas en una gran mayoría
se componen de bloques, maderas y planchas de cinc,
tienen suelo de tierra o cemento, unos baños
mínimos, y lo que es peor, no hay una distribución
de habitaciones que salvaguarden la mínima intimidad
que cualquier persona necesita. El agua, y esto es ironía
para un país que se llama NicarAGUA, solo llega
unas horas al día, por lo que hay que echar mano
de barreños que hacen de almacén. Mientras
los hombres que pueden, trabajan fuera del país,
sobre todo Costa Rica, los que se quedan lo hacen en
cualquier chamba malpagada mientras las mujeres se ocupan
de casa, animales e hijos. Los chavales tienen casi
como único entretenimiento diario un billar que
hay en la carretera donde 24 partidas cuestan 1 euro.
Cada dos semanas o cuando se tercia hay bacanal, nombre
por el que aquí se conoce a fiesta. La disco,
nombre generoso que doy a ese antro, cuesta 80 centavos
de dólar y lo más destacable de la misma
es su bar, levantado con una fila de 5 bloques de altura,
una pequeña barra donde se esconden tres viejas
sacadas de una película de tercera donde solo
ofrecen o cerveza o rojita, un horroroso refresco por
el que los nicas sienten verdadera pasión. Los
domingos pertenecen al béisbol, deporte nacional,
y sobre todo a las galleras, donde la diversión
no solo está en la apuesta, sino que quien más
y quien menos siempre cría un gallo que piensa
le va a dar muchos reales. "
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